"Nos complace presentaros hoy un disco excepcional que acaba de presentar la violonchelista, compositora y directora de orquesta Georgina Sánchez. ¡Altamente Recomendable!

M.López Benito, Revista Cásica 2, 9.2013

"El virtuoso ajetreo de sus dedos sobre las cuerdas interpretando composiciones propias me transporta al ensueño de tener que presentar a la joven cualquier dçía en cualquier escenario.Subí al estrado "Presto ma non Troppo". Di ceremoniosamente la mano a la artista, llevándome la suya con suavidad a los labios. Me dirigí al público con el pulso telegrafiando angustias: Ustedes han podido ver cómo he estrechado la mano de esta breve mujer, pero grandiosa de fuerza, maestría y sensibilidad. Les aseguro que he sentido en ese instante unas vibraciones inefables, recorriéndome el cuerpo hasta el corazón. Debe ser el duende que habita en sus dedos prodigiosos forjados en el elemental marco de cuatro cuerdas, pero mágico universo capaz de infinitas sensaciones y emociones. A no dudar, ustedes van a experimentar esas mismas sensaciones y emociones a través de este instrumento a mi lado que aguarda, de momento sereno, imperturbable, las caricias de la joven artista para transportarnos al mejor de los mundos posibles o, por también decir, al menor molesto de los ruidos. Yo le pido a los dioses y pluralizo no siendo que habiendo más de uno los otros se me enfaden, en mi nombre y en el de ustedes, que le sigan insuflando a Georgina su gracia divina, porque la música nos hace más humanos y la deshumanización ataca sin tregua todos los días".

J.L.Gavilanes, Diario de León, 9.2013

"El virtuoso ajetreo de sus dedos sobre las cuerdas interpretando composiciones propias me transporta al ensueño de tener que presentar a la joven cualquier dçía en cualquier escenario.Subí al estrado "Presto ma non Troppo". Di ceremoniosamente la mano a la artista, llevándome la suya con suavidad a los labios. Me dirigí al público con el pulso telegrafiando angustias: Ustedes han podido ver cómo he estrechado la mano de esta breve mujer, pero grandiosa de fuerza, maestría y sensibilidad. Les aseguro que he sentido en ese instante unas vibraciones inefables, recorriéndome el cuerpo hasta el corazón. Debe ser el duende que habita en sus dedos prodigiosos forjados en el elemental marco de cuatro cuerdas, pero mágico universo capaz de infinitas sensaciones y emociones. A no dudar, ustedes van a experimentar esas mismas sensaciones y emociones a través de este instrumento a mi lado que aguarda, de momento sereno, imperturbable, las caricias de la joven artista para transportarnos al mejor de los mundos posibles o, por también decir, al menor molesto de los ruidos. Yo le pido a los dioses y pluralizo no siendo que habiendo más de uno los otros se me enfaden, en mi nombre y en el de ustedes, que le sigan insuflando a Georgina su gracia divina, porque la música nos hace más humanos y la deshumanización ataca sin tregua todos los días".

J.L.Gavilanes, Diario de León, 9.2013